¿El alcohol es realmente beneficioso para la salud cardiovascular?

Autora: Andreína Martínez Paulino

El alcohol es una sustancia psicoactiva que a lo largo de los años se ha convertido en un acompañamiento común de eventos sociales en muchas partes del mundo. En el caso de los dominicanos, es parte de nuestra cultura ingerir alcohol cuando estamos felices, cuando estamos tristes, cuando estamos solos, cuando estamos acompañados, de noche, de día; es decir, en cualquier momento. Pero, aunque el alcohol sea culturalmente aceptable, no deja de ser una sustancia dañina para nuestro cuerpo. En las últimas décadas, la prevalencia de las enfermedades cardiovasculares se ha casi duplicado. Solo en el 2019 se reportaron más de 500 millones de casos, y el alcohol ciertamente ha jugado un papel importante en su aumento. Entonces, ¿es beneficioso o no el consumo de alcohol para la salud cardiovascular?

Cuando tomamos, el alcohol se convierte en acetaldehído, una sustancia muy tóxica y la responsable de los efectos que todos conocemos. Dependiendo de qué tan adaptado esté nuestro metabolismo al alcohol y de la cantidad que ingerimos, puede producirse una intoxicación aguda en cuestión de minutos, y presentarse síntomas como alteración en el balance, la marcha, hasta disminución de la capacidad de razonamiento y de hablar coherentemente. El consumo crónico de alcohol es un factor de riesgo importante para enfermedades gastrointestinales como cirrosis hepática, pancreatitis; algunos cánceres, como el de hígado, estómago y mama. También de enfermedades mentales como las del estado de ánimo, y enfermedades infecciosas porque afecta la función del sistema inmune. Incluso pequeñas cantidades de alcohol han sido asociadas con aumento del riesgo para enfermedades cardiovasculares como la enfermedad coronaria, hipertensión arterial, falla cardíaca y aneurismas.

Y sí, hemos visto en las noticias e incluso en fuentes científicas que dicen que el consumo moderado de alcohol es bueno para la salud. Sin embargo, hay que tener en cuenta que en la prensa se podrían exagerar o malinterpretar los resultados de estudios científicos. La medicina, como ciencia, cambia de acuerdo a la evidencia recolectada. Puede ser que en un tiempo se creyera que algo estaba bien porque la evidencia en ese momento apuntaba a ello, pero después se realizan mejores estudios que arrojan resultados diferentes y hasta totalmente contrarios.

Por ejemplo, los estudios que más se mencionan sobre los beneficios del alcohol son los que dicen que el consumo de vino puede ofrecer protección contra las enfermedades cardiovasculares. Esto principalmente por la presencia del resveratrol, un polifenol que se encuentra en la cáscara de las uvas, y en menor medida en el vino. Sin embargo, estos estudios son, en su mayoría observacionales, un diseño metodológico no tan robusto para afirmar que el alcohol es bueno para la salud. La mejor evidencia sería aportada por ensayos clínicos, en los que un grupo de personas consume alcohol y otro no para ver los efectos que tiene, y de ahí comparar ambos grupos para saber si de verdad el consumo de alcohol sería beneficioso. Lamentablemente, ningún ensayo clínico ha confirmado estos beneficios mencionados en muchos estudios observacionales.

Las recomendaciones actuales en cuanto al consumo de alcohol son claras:

  • Se recomienda la abstinencia para las personas que tienen enfermedad cardiovascular o alguna enfermedad crónica. De igual manera para las mujeres embarazadas y lactantes, ya que el consumo de alcohol durante el embarazo está asociado al síndrome de alcoholismo fetal, que es una combinación de problemas físicos, de comportamiento y de aprendizaje en el recién nacido; y en las mujeres lactantes ninguna cantidad de alcohol es segura para el bebé, porque el alcohol se transmite por la leche materna.
  • También se recomienda la abstinencia para los adolescentes y adultos jóvenes. El consumo excesivo durante la adolescencia y la adultez temprana está asociado a un funcionamiento cognitivo menor, afectando particularmente la atención y las habilidades visuales y espaciales. Además de estar asociado con resultados académicos bajos, y otros problemas de salud durante la adolescencia.
  • Para los adultos sanos y personas que no han tomado nunca la recomendación es que no empiecen a tomar. Para las personas que ya toman, no hay niveles de seguridad recomendados. 

En conclusión, basado en la evidencia a la fecha, no hay una asociación confiable entre el consumo moderado de alcohol y un riesgo menor para las enfermedades cardiovasculares. La recomendación actual es abstinencia. A pesar de esta información, si usted desea tomarse sus traguitos, hágalo con consciencia, responsablemente, conociendo los riesgos que tomarlo implica.

Referencias 

  1. Arora M, ElSayed A, Beger B, Naidoo P, Shilton T, Jain N, et al. The Impact of Alcohol Consumption on Cardiovascular Health: Myths and Measures. Global Heart [Internet]. 2022 [citado el 8 de septiembre de 2022];17(1):45. Disponible en: https://globalheartjournal.com/articles/10.5334/gh.1132/
  2. No Amount of Alcohol Safe for the Heart: World Heart Federation [Internet]. Medscape. [citado el 8 de septiembre de 2022]. Disponible en: https://www.medscape.com/viewarticle/967124
  3. “No Safe Limit”: Even One Drink a Day Increases Risks [Internet]. Medscape. [citado el 8 de septiembre de 2022]. Disponible en: https://www.medscape.com/viewarticle/901126
  4. Health Benefits of Resveratrol — And Should You Take It? [Internet]. Cleveland Clinic. 2022 [citado el 8 de septiembre de 2022]. Disponible en: https://health.clevelandclinic.org/resveratrol-benefits/
  5. The truth about red wine and heart health [Internet]. Mayo Clinic. [citado el 8 de septiembre de 2022]. Disponible en: https://www.mayoclinic.org/diseases-conditions/heart-disease/in-depth/red-wine/art-20048281

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