Autor: Scarlet Morillo Fernández.

Microbiólogo, especialista en microbiología alimentaria e industrial. CEO de la empresa Scarmor Consulting SRL. Asesor de la Asociación Dominicana de Microbiología Inc., y embajador de la Red Latinoamericana de Jóvenes Investigadores (REDLASIRD) para República Dominicana.
En esta covidianidad el control de la temperatura corporal para el ingreso a establecimientos laborales y comerciales es una de las prácticas obligatorias establecidas dentro del protocolo sanitario como medida de protección y prevención ante el riesgo de contagio y expansión del virus SARS CoV-2. Si bien la temperatura corporal puede medirse en distintas partes del cuerpo (boca, axila, recto) de acuerdo al tipo de termómetro que se utilice, en la actualidad, el termómetro digital con infrarrojo, es el más utilizado debido a la practicidad para la medición; proporciona una lectura instantánea con pantalla, y evita el contacto con la persona sospechosa.
En este sentido los expertos recomiendan leer las especificaciones del termómetro debido a que el fabricante indica las partes en las que se debe tomar la temperatura con ese equipo. Por lo general los fabricantes recomiendan que la medición de temperatura con el termómetro infrarrojo se realice apuntando en la frente de la persona, luego que esta haya estado un breve tiempo en reposo y tenga despejada la zona, libre de cabello, sombrero o gorro. La toma de temperatura con estos dispositivos se efectúa sin entrar en contacto con la piel.
Algunas personas se niegan a la toma de temperatura en la frente, argumentando que esto puede repercutir en afecciones a su cerebro o neuronas. En cuanto a esto podemos indicar que no existe evidencia científica que apoye esa teoría. Es importante mencionar que los termómetros infrarrojos están hechos para uso humano, por lo tanto, no genera ningún peligro para la persona que recibe esa atención.
Para este artículo estuvimos realizando la toma de muestra a un paciente positivo para SARS CoV-2., se realizaron dos tomas de muestras una en la frente y otro en la mano arrojando los siguientes resultados:

En esta pequeña prueba observamos una diferencia de 3.4 grados Celsius, concluyendo que la muñeca no es una zona correcta para tomar la temperatura corporal y en función de esta descartar individuos sospechosos de SARS CoV-2.



