¿Piel artificial e impresión 3D? Una respuesta a la medicina regenerativa

El cultivo de tejidos en laboratorios es una respuesta a la escasez de órganos de todo tipo, incluida la piel, así como a la creciente renuencia a probar nuevos productos cosméticos, químicos y farmacéuticos en animales.

La ingeniería de tejidos se refiere a la práctica de combinar andamios, células y moléculas biológicamente activas para crear tejidos funcionales.

Cada día son más las compañías que unen está práctica con la tecnología, con la intención de suplir las necesidades de la medicina regenerativa actual.

Un ejemplo es de ello es BioDan Group, empresa española de bioingeniería especializada en medicina regenerativa, la cual desarrolla técnicas innovadoras a nivel mundial especializadas en nanotecnología aplicada a la dermatología, cosmética y oftalmología.

Sin embargo, también tienen BioDan Print, dedicada a la bioimpresión 3D de piel y órganos para finalidades clínicas y de testeo de ingredientes, fármacos y productos químicos de gran consumo.

Esta compañía de bioingeniería constituida desde 2013, es la primera que ha desarrollado una piel autóloga (se crea desde los cultivos celulares del paciente) cien por cien humana, como una réplica de la estructura natural de la piel y que además es la responsable de generar su propio colágeno.

Científicos de la Universidad Carlos III de Madrid de España, en colaboración con la firma de bioingeniería BioDan Group, han presentado un prototipo de una bioimpresora 3D que puede crear una piel humana completamente funcional.

El objetivo de esta compañía de origen 100% español es convertirse en líder del nuevo sector de la medicina regenerativa, generando órganos vivos que sirvan de reemplazo para el ser humano.

Su "ingeniería de tejidos" funciona recopilando ideas o teorías que restauren, mantengan o mejoren los tejidos dañados u órganos completos, para tratar enfermedades de la piel, quemaduras o diversas heridas, así como la generación de piel humana para testear productos de gran consumo.

La piel y los cartílagos artificiales son ejemplos de tejidos fabricados por ingeniería que han sido aprobados por la FDA; sin embargo, actualmente tienen un uso limitado en pacientes humanos.

Así que el proceso frecuentemente comienza con la construcción de un andamio a partir de un amplio grupo de fuentes posibles, desde proteínas hasta plásticos. Una vez que se crean los andamios, se pueden introducir células con o sin un “coctel” de factores de crecimiento.

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