Los pediatras llaman a reconectar los niños con la naturaleza

Hay un número creciente de enfermedades en la infancia asociadas a la contaminación. Concretamente un entorno poco verde puede afectar a su desarrollo neuroconductual, inmunitario y sexual. Los pediatras españoles dan la voz de alarma y defienden que es cada vez más urgente reconectar a los niños con la madre naturaleza.

La "urgencia de prescribir naturaleza" la ha defendido el doctor Juan Antonio Ortega García, presidente del Comité de Salud Medioambiental de la Asociación Española de Pediatría (AEP), en el acto de presentación del programa Healthy Cities, de Sanitas, una iniciativa que busca, por séptimo año consecutivo, la promoción de hábitos de vida saludables y propone soluciones de regeneración urbana.

Se estima que un mínimo de 6.000 pasos al día permite gastar 150 kilocalorías, pero éste es el mínimo para lograr una mejora de la salud y si es en espacios verdes, mejor, porque el contacto con la naturaleza supone a todas luces, una mejora para nuestra salud física y mental.

"Unos de los servicios de naturaleza es donde también los enfermos crónicos puedan rehabilitarse, recuperar su bienestar y reencontrarse con ellos mismos".

Según los datos del Proyecto BREATHE, del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), IDAEA-CSIC y NEUROVOXEL (Hospital Del Mar.), casi todos los recién nacidos en cualquier lugar del mundo presentan niveles detectables de compuestos orgánicos persistentes y las mayores amenazas se encuentran en los lugares que deberían ser más seguros: hogares, escuelas y comunidades de desarrollo. 

En los países en vías de desarrollo esto se hace más evidente que en los países industrializados, dónde el grado de contaminación es mucho menor y sus efectos son mucho más sutiles.

"A pesar de que el impacto de las exposiciones ambientales en el desarrollo de los niños es muy amplio, se pueden manifestar a través de retraso del crecimiento intrauterino, malformaciones congénitas, problemas de crecimiento, déficits funcionales (neuroconductuales, inmunológicos, reproductivos) y mayor predisposición al desarrollo de enfermedades crónicas en la vida adulta, tales como diabetes, enfermedad cardiovascular o cáncer", explicó Ortega García.

Por lo que recomienda que "los pediatras prescriban naturaleza. Los niños deberían estar al menos una hora al día en contacto con zonas verdes. Los beneficios son enormes, entre ellos; se produce una mejora de la memoria, mejor agudeza visual, disminuye el cortisol y el exceso de peso".

EFE Salud

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