El blanqueamiento dental: mitos y realidades

Autor: Dra. Karla Valenzuela

El blanqueamiento dental o mejor dicho por muchos estudios “el aclaramiento dental” es un procedimiento estético que ataca directamente a la dentina (segunda capa del diente) buscando eliminar manchas o cambiar la tonalidad y color del diente natural. Aunque muchos piensan que produce un daño a nuestros dientes, esto no es totalmente cierto, dependerá del caso. Igual que no todos los tratamientos dentales son los más ideales para ciertos pacientes, el aclaramiento dental tampoco es para todo el mundo. Si bien el único beneficio que podemos encontrar es el factor psicológico (el paciente se sentirá mejor al tener los dientes más claros), el querer hacernos un blanqueamiento conlleva siempre cierto riesgo a la estructura dentaria, ya que el resultado no dependerá totalmente del clínico, sino de como responden nuestros dientes ante los productos de dicho procedimiento (peróxido de hidrógeno, peróxido de carbamida).

El aclaramiento dental en dientes vitales más moderno consiste en sesiones en el consultorio y férulas de mantenimiento en casa. Hay pacientes que pueden aguantar perfectamente las sesiones y hay otros que ya con la primera sesión les comienza a generar sensibilidad y se debe parar de una vez el procedimiento. Es por ello que no se debe tomar a la ligera. Las principales contraindicaciones son:

-Pacientes con enfermedad periodontal.

-Pacientes con caries en las caras libres de los dientes.

-Pacientes con restauraciones extensas de premolar a premolar (recordemos que el blanqueamiento no hará efecto ni en resinas, ni coronas protésicas, solo en dientes naturales).

-Pacientes menores, niños y adolescentes por su falta de desarrollo dentario.

-Pacientes con hábitos como fumar, exceso de café, exceso de bebidas carbonatadas, ingesta de alimentos con muchos colorantes.

-Pacientes con encías y dientes sensibles o propensos a hipersensibilidad dentaria.

Por otro lado, se enumeran las siguientes indicaciones:

-Pacientes periodontalmente sanos que buscan un cambio de color en sus dientes.

-Pacientes con un color a partir de 3.5.

-Pacientes con manchas intrínsecas, que no sean por tetraciclinas.

-Pacientes previos a la realización de un diseño de sonrisa como estabilización de color.

Cabe mencionar, que el aclaramiento dental es un procedimiento que no es permanente, es decir, tanto la dieta como factores extrínsecos pueden alterar el resultado y que, por tanto, hay que realizar citas de mantenimiento. El periodo medio de duración es entre 6 meses hasta 1 año.

Existen ciertos aspectos negativos que puede provocar el blanqueamiento y son: la sensibilidad dentaria a corto y a largo plazo a estímulos térmicos, y también, con el tiempo, podemos tener los dientes más amarillos de como estaban al principio si no se siguen los cuidados necesarios. Recordemos que la dentina es un tejido vivo formado por células y fibras nerviosas y que ante un ataque reacciona creando dentina terciaria o reparadora, haciendo que los dientes se tornen más amarillos, que es lo que suele ocurrir con la edad. Sin embargo, esto dependerá del caso en particular.

En resumen, no son procedimientos que se deberían hacer en todos los casos. No se debería optar por su realización si no es necesario, ya que no todos los pacientes responderán de la misma forma. Recomendando no usar blanqueamientos caseros, sino ayudarse de un profesional capacitado. Sabemos que es uno de los tratamientos más demandados y más conservadores actualmente en clínicas de estética dental.

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